El 23 de febrero de 1981 el Congreso de los Diputados celebraba sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo en segunda votación. Tejero irrumpió en el Congreso al frente de 200 guardias civiles que habían llegado en autobuses a la Carrera de San Jerónimo.
España en aquellos días vivía una intensa campaña terrorista de secuestros y asesinatos a manos de ETA.
Andalucía estaba rompiendo el modelo de Estado diseñado por la UCD que garantizaba las autonomías políticas solo para la llamadas comunidades históricas.
La dimisión de Adolfo Suarez provocada por los sectores más reaccionarios de la derecha española y de la administración norteamericana que querían a toda costa el ingreso de España en la OTAN, a lo que Suarez se venía negando.






