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lunes, 17 de marzo de 2014

"Orihuela ciudad SPAN" por Karlos Bernabé

El nuevo chascarrillo oriolano podría ser algo así como: ¿En qué se parecen, Rubalcaba, Rajoy, Rodríguez Zapatero y Manolo Gallud? En que todos han acabado sometidos al poder de los mercados. Chanzas aparte, no es comparable la indecencia y baja catadura moral de los políticos nacionales mencionados, con el concejal de Los Verdes que, mejor o peor político, no ha vendido a su país a los bancos ni saqueado su municipio. De igual modo, no se pueden equiparar los “mercados” violentos que están basando su beneficio en el destrozo de la humanidad, con los mercaderes locales que no son más que trabajadores que sobreviven, mejor o peor, con su sudor cotidiano. En cualquier caso quizá haya un nexo de unión entre ambos problemas: si la facilidad con que PP y PSOE nos vendieron a grandes empresas y banqueros está relacionada con la falta de democracia en nuestro país; el problema del mercado local también puede estar ligado a la escasa participación democrática en la gestión local. 

Durante los años 80 se popularizó un término conocido como NIMBY, que en inglés responde a la frase “Not in my back Yard” (No en mi patio trasero). Este término se acuñó al percibir un efecto local por el que grupos de vecinos y ciudadanos se mostraban conformes con la construcción o desarrollo de una iniciativa (v.gr. centros de salud mental, líneas eléctricas), siempre y cuando no se hiciera cerca de sus casas. Es decir, se aceptaba una iniciativa, pero lejos. Tanto es así que, en algunos lugares, la traducción propuesta al castellano es SPAN, “Sí Pero Aquí NO”. A pesar de que parece que éste fenómeno se ha abordado sobre todo desde conflictos medioambientales, es evidente que hay un componente de este hecho en el problema del mercado local. Todas estamos conforme con que haya un zoco: para tener acceso a productos de la huerta; para generar empleo local frente a la servidumbre que fomentan las grandes empresas; para que el flujo de riqueza no escape entre las manos de las grandes superficies, cuya contribución fiscal es ínfima; también con el objeto de dinamizar la vida de nuestros pueblos y otros comercios…etc. Es decir, hay consenso respecto a la necesidad del mercado, no así respecto a su ubicación. De algún modo todos queremos disfrutar sus ventajas mediatas e inmediatas, pero hay poca disposición a sufrir sus desventajas (pérdida de aparcamiento, ruido, corte de trazado urbano…).

martes, 31 de diciembre de 2013

"Mociones y replanteamientos" por Karlos Bernabé

Cada 11 de septiembre, los grandes medios de comunicación proyectan con su omnímodo poder la sombre del atentado de las Torres Gemelas. Condenando a apenas una breve reseña el golpe de estado que un 11 de septiembre de 1973, derrocaba al gobierno democrático de Salvador Allende en Chile. Dando paso a Pinochet y su doctrina del terror neoliberal que, no es casualidad, ahora domina Europa. Lo interesante es que, no hace mucho tiempo, varios demócratas discutían sobre el susodicho golpe y posterior dictadura. Un analista vino a decir lo siguiente: no podemos sentarnos a llorar por el hecho de que las oligarquías y mercados den golpes de estado porque eso es lo que hacen. Nuestro deber es plantear las opciones que tenemos para confrontarlos. Dicho de otro modo, no tiene sentido criticar al cáncer por multiplicarse, porque eso es lo que hace. El trabajo del investigador es estudiarlo, comprenderlo y, eventualmente, destruirlo. 

Vayamos a nuestra amada Orihuela. La posible vuelta al poder de un grupo de garrulos que ha convertido la corrupción en deporte local, es una terrible noticia. Pero no tiene sentido llorar porque la extrema derecha oriolana quiera reocupar el ayuntamiento para seguir robando, pues eso es lo que hace. El debate no está ahí, sino en qué pudimos y podemos hacer para que esto no suceda. La culpabilidad podrá ser suya, pero la responsabilidad es nuestra (de los demócratas, se entiende). 

Lo primero es comprender que no se ha conseguido romper la hegemonía del PP. Al fin y al cabo aumentaron sus votos, lo que significa que las formas que tuvimos (IU incluida) de hacer pedagogía política, no fueron acertadas. Momento pues, para replantear las estrategias de comunicación. 

Por otro lado, merece la pena destacar que, durante los últimos años de gobierno del PP, quienes a la postre conformarían el tripartito, asumieron la táctica implícita de construir un bloque de oposición común. Bien, pero no basta con oponerse, hay que decir cómo y desde dónde. En los últimos años del franquismo Falange también se oponía al régimen y no por ello hubiera sido razonable potenciarla. Curiosamente, durante los prolegómenos de las elecciones de 2011, sólo Izquierda Unida alertó sobre el peligro del CLR, silenciado por PSOE y Verdes a la espera de una posible alianza. No es tampoco casualidad que fuéramos varios miembros del 15M y los movimientos anticapitalistas, los que no celebramos el resultado electoral al comprender rápidamente que, cualquier destronamiento del PP pasaba por una fuerte concesión de poder al Centro Liberal. Es triste, pero hoy me siento agradecido a Mancebo, al cual increpé personalmente cuando, al pavonearse ante el 15M, le espeté que no era motivo de alegría que se fuera Fenoll para que entrase Alcántara. Sin embargo, el problema del CLR no es sólo su origen, sino también su forma de concebir la política. Si el paraíso ultramundano es la mentira que se inventan los fanáticos religiosos para justificar sus atrocidades terrenales; el “centro político” es lo que se inventa la derecha para justificar el capitalismo salvaje. López-Bas elogió hace poco la Alemania de Merkel y su política de consensos (consensos austericidas, olvidó decir); Mancebo, por su parte, patalea cuando oye hablar de municipalizar servicios. Momento pues para que quien crea que en política local no importan las ideologías ni proyectos políticos sino “sólo las personas”, se lo replantee.

Queda, por último, el problema de PSOE y Verdes. En su última entrevista en El País, Antonia Moreno dijo una gran verdad parcial, que a veces equivale a una mentira total. Afirmó Moreno que hay en Orihuela quien “quiere gobernar sin presentarse a las elecciones”, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo. El problema es que después, asevera: “…esta es la anomalía democrática en Orihuela: alguien a quien no han votado, decide”. ¿Dónde carajo ha estado Antonia en los últimos años?¿No ha leído ni un periódico o visto algún noticiero? La explosión del 15M y todos los movimientos democráticos, así como la profunda crisis de régimen en que vivimos, está explicada, entre otras cosas, por la constatación de que estamos gobernados por poderes económicos que someten a las instituciones democráticas. O dicho de otro modo, por la evidencia de que la democracia es incompatible con el capitalismo, pues los programas políticos bailan al son que dictan los mercados. ¿Para quién trabaja el gobierno español actual (y el anterior) sino para la Troika, la banca alemana y las grandes empresas?¿Quienes gobiernan la economía de España: PP y PSOE, o Santander, BBVA y Endesa junto al BCE o FMI?¿Cómo explicar las privatizaciones, beneficios fiscales y ayudas para la banca y grandes empresas (véase eléctricas) que PP y PSOE han defendido? Orihuela ha estado siempre gobernada por quienes no se presentaban a las urnas, pero ello no constituye una anomalía, sino todo lo contrario: un claro ejemplo de la situación en España y Europa. Orihuela no es una excepción, sino un máximo exponente. Y cuando el poder reside en los caciques y mercados, el único contrapoder efectivo es la ciudadanía. Presupuestos participativos, vías de implicación popular, consultas locales, herramientas todas que hubieran empoderado a las oriolanas frente a los caciques, algo que ni PSOE ni Verdes se atrevieron a hacer. Momento, pues, para que quien crea que lo local puede disociarse de lo global, se lo replantee. Momento también para que aquellos que siguen anquilosados en las viejas formas de hacer política, se replanteen el mundo en que vivimos.

Ojalá no prospere la moción. Pero con independencia de lo que suceda (o haya sucedido) el 3 de enero, los demócratas de Orihuela tenemos mucho que debatir y replantear. No son tiempos de buscar buenos tecnócratas con que gestionar los ayuntamientos, sino de crear buenos demócratas con que cambiarlos. Y en ese debate estamos todos invitados, no importa nuestro origen, pero si asumimos que ya no vale cualquier destino.




Karlos Bernabé 

Militante de IU Orihuela



miércoles, 11 de diciembre de 2013

"Postureo Constitucional" por Carlos A. Navarro

El pasado viernes día 6 se celebró en diferentes municipios de la comarca el 35 aniversario de la Constitución del 78. Con motivo de tal efeméride pudimos ser testigos de los variados actos patrioteros con que muchos alcaldes vegabajenses deleitaron al personal. 


Fiel a su cita ahí estaba Javier Pérez (alcalde de Callosa), conocido internacionalmente por sus “respetuosas” declaraciones sobre Gibraltar y Catalunya, izando su enorme rojigualda en la rotonda de la bandera, ni más ni menos. O Eduardo Dolón (alcalde de Torrevieja), que no tuvo el más mínimo reparo en dar lectura a un discurso exaltando los valores sociales recogidos en el texto constitucional; los mismos valores que el partido que representa se dedica a pisotear día tras día. Éstos son únicamente dos ejemplos del cinismo imperante entre los que gobiernan nuestros pueblos. 


Pero hay más. Porque es cínico que los alcaldes populares sean capaces de apelar a la convivencia entre pueblos, como hizo Javier Pérez; o citar al camarada Mandela, atrevimiento de Dolón, cuando todos conocemos el uso que daría su correligionario Antonio Ángel Hurtado (alcalde de Almoradí) a los buques destructores del ejército, o la finalidad de la reciente colocación de las ya famosas concertinas en la valla de Melilla. Y en definitiva, resulta cínico que estos cargos de la derecha sean capaces de hacer discursos sobre lo derechos que recoge la constitución, mientras los diferentes gobiernos del PP, central, autonómico y locales son culpables y/o cómplices de que la mayoría de esos derechos sean hoy papel mojado.

martes, 8 de octubre de 2013

"Libertad para las horas, cárcel para el trabajo" por Karlos Bernabé

“Cuanta más libertad se le otorga a los negocios,
más cárceles se hace necesario construir para 
quienes padecen los negocios.”

Eduardo Galeano


Uno de los elementos clave del pensamiento político de los verdaderos demócratas, ha sido el de defender la restricción de la libertad de los más poderosos para salvaguardar la de la mayoría social. Fíjense cómo lo ilustra el bueno de Marx, cuyas ideas, antiguas pero no anticuadas, sobreviven a fuerza de tener razón: “el obrero aislado, como vendedor libre de su fuerza de trabajo, se halla totalmente indefenso(…)no tiene más remedio que apretar el cerco y arrancar, como clase, una ley, un obstáculo social insuperable que les impida a ellos mismos venderse como carne de muerte y esclavitud mediante un contrato libre”. En una sociedad asimétrica donde los grandes poseedores de capital (véase Juan Roig) negocian contra aquellos que sólo poseen su fuerza de trabajo (léase la inmensa mayoría), dotar de absoluta libertad a este enfrentamiento implica, por fuerza, que el más débil tenga las de perder. Por ello, decía Marx, la única manera que tienen los trabajadores de proteger su libertad de vivir dignamente, es restringir de forma colectiva su libertad de venderse indignamente. 

martes, 16 de abril de 2013

"Por el Derecho a la Vida" artículo de Karlos Bernabé

Muy a menudo las palabras no son el vehículo a través del que conocemos la realidad sino el maquillaje con el que la ocultamos. En política, ese arte es recurrente. Según el lenguaje cotidiano, el pasado sábado coincidieron en tiempo y espacio dos concentraciones: una reivindicando la República y otra a favor del derecho a la vida. Pues bien, si desnudamos lo que a ambas concentraciones subyacía nos encontramos con que, a decir verdad, una concentración era a favor de la vida y la otra en contra del aborto, que son cosas bien distintas.

Los detractores de los derechos reproductivos decían defender el derecho a la vida de los “no nacidos”. Bien, ¿y qué hay de los nacidos?: ¿qué pasa con esos niños paridos en hospitales públicos cada vez más deficientes?, ¿y las niñas que pasan hambre en las escuelas públicas?, ¿qué decir de los niños pertenecientes a ese 20% de pobres reconocidos en España?, ¿y las niñas que ven cómo los bancos amenazan con quitarle el techo bajo el que crecen? Aducirán algunos que nada tiene que ver la concentración contra el aborto con estas cuestiones. Falso: cómo negar las conexiones de estos grupos con las fuerzas políticas más conservadoras y retrógradas de nuestro triste país. Y es que, las más de las veces, los mismos grupos de presión que constantemente demonizan el derecho de la mujer a ser dueña de su propio cuerpo, son aquellos que respaldan a las fuerzas políticas más conservadoras. Así que sí, tiene todo que ver, pues la mayoría de quienes ladran contra el aborto son los que se olvidan de los crímenes de lesa humanidad que, el gobierno del PP ahora, y el del PSOE ayer, cometen poniendo el derecho a la riqueza del capital por encima del cumplimiento de los derechos humanos. En cualquier caso, quizá para algunos la cuestión vaya sólo con los “no natos”. Hablemos entonces de los “no nacidos”: ¿qué pasa con los niños aún no nacidos (las futuras generaciones) que no tendrán derecho a disfrutar los recursos naturales de la tierra por culpa de quienes defienden un sistema económico radicalmente incompatible con la sostenibilidad del medio ambiente?, ¿y los no nacidos que nunca nacerán dado que las jóvenes llamadas a engendrarlos no tendrán un trabajo digno con que mantenerlos?, ¿qué pasa con esas niñas que jamás se gestarán dado que las parejas que habrían de concebirlas se separan y renuncian a su amor por culpa del exilio al que los mercados les condenan?, ¿ y el niño no nacido que ya late dentro de un vientre inmigrante al que niegan el derecho a la sanidad?, ¿qué sucede con esa niña que no tendrá tiempo para pasear con sus padres porque éstos tendrán que estar de sol a sol sirviendo copas en casinos a multimillonarios?, ¿qué pasa con el derecho a la vivienda, la educación, la sanidad y la dignidad que los no nacidos no verán al nacer si seguimos por estos derroteros?

martes, 5 de marzo de 2013

"Contra recortes y tijeras" por Karlos Bernabé

       Los defensores de una verdadera democracia tenemos una cita el próximo 9 de marzo en Orihuela. Una cita con nosotros mismos, para encontrarnos en las calles y aprender, entre todos, a trazar esas no siempre visibles líneas que separan amigos de enemigos. Una cita en la que limar nuestras propias contradicciones, pues el 9 de marzo muchos estaremos en las calles oponiéndonos a los recortes, pero no todos nos opondremos de la misma forma. Algunos nos manifestaremos comprendiendo que no se protesta sólo contra este gobierno y sus recortes, sino contra las causas que los originaron.

       Hemos de asumir de una vez por todas que los recortes no responden únicamente a la voluntad política del PP, sino también, y principalmente, a la necesidad de un sistema económico que va mucho más allá. Buena prueba de ello es que el retroceso social se ha extendido a lo largo y ancho de europa durante los últimos años sin importar si gobernaba la derecha o la falsa izquierda. Es imposible abordar un problema político si ignoramos la trayectoria que sigue y el contexto en que se da. No se puede comprender la destrucción absoluta de la sanidad pública si olvidamos la ley 15/97 (aprobada por PP, PSOE y derecha nacionalista) que abría paso, sigiloso pero firme, a la mercantilización de la salud. Tampoco se puede entender cabalmente el porqué de la LOMCE sin atender al progresivo proceso de ataque a la educación pública, del que el Plan Bolonia o los colegios concertados son buenos representantes. Igual sucede con los crímenes y asesinatos que la banca y poderes políticos están cometiendo contra la clase trabajadora, cuyos problemas conectan con la desregulación financiera y disminución de las rentas del trabajo que sucesivos gobiernos alimentaron de forma ininterrumpida desde los años 70. Asimismo, es absurdo quejarse de que el 33% de los Presupuestos Generales del Estado haya ido dedicado a pagar deuda externa si se obvia el hecho de que PP y PSOE, en agosto de 2011, con nocturnidad y alevosía, reformaron la constitución (tan intocable respecto a la república o la ley electoral) para que el pago a la banca tenga prioridad por encima de las pensiones o el gasto social. No se puede comprender la España de hoy sin echarle un vistazo histórico a la de ayer. Al igual que es absurdo lamentarse por las criminales políticas de la U.E. si se ignora cómo y para qué se construyó el entramado de las instituciones europeas. Y a su vez, todos los hechos políticos aquí mencionados no son indisociables de un sistema económico donde, como decía el bueno de Marx (al que la realidad no hace sino darle la razón), “La acumulación de riqueza en un polo es al mismo tiempo acumulación de miseria, tormento de trabajo, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento y degradación moral en el extremo opuesto”. Estamos ante la inevitable explosión de una bomba cuya mecha llevaba largo tiempo encendida, y sería de necios no reconocerlo. Por tanto, la necesaria alternativa democrática pasa por estar dispuesto a replantear lo que hasta ayer eran premisas incuestionables: hemos renunciado a la libertad de trabajar menos horas para tener la “libertad” de comprar un coche más grande; nos hemos idiotizado en un mundo digital a cambio de destrozar el analógico; hemos sucumbido a la libertad de empresa a costa de la libertad de las personas; hemos creído en un “crecimiento económico” por y para élites, logrado a base de expoliar a la periferia, vomitar pobreza a cada paso y matar lentamente a nuestro planeta; hemos seguido un camino que sólo nos conduce hacia el abismo. Hemos aceptado, y esto es lo más triste, que el horizonte de lo posible lo dibujen los mercados y no los pueblos. La clave no es, por tanto, elegir otra opción dentro de estas reglas del juego, sino romper las reglas del juego. La batalla no es sólo contra quien recorta, sino contra los defensores del sistema que controla las tijeras.


lunes, 11 de febrero de 2013

Carta abierta a D. Manuel Gallud Gilabert, concejal de Hacienda del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela

Vaya por delante mi felicitación por el nombramiento de Concejal no electo, con la delegación, entre otras de Hacienda..

Todos conocemos que, en su paso anterior por el Consistorio Oriolano en la oposición, entre otras muchas cosas, criticó duramente las asignaciones que el Gobierno Municipal del Partido Popular destinaba a agasajar a la Iglesia, como la asignación a procesiones y sobre todo al Caballero Cubierto.

Por eso, con todo respeto, desde estas líneas quería preguntarle si va a seguir consintiendo que con el dinero de todos los oriolanos se siga manteniendo a una institución privada como es la Iglesia, o va a ser consecuente con sus criticas a todas las dadivas entregadas con anterioridad.

Institución privada de la que todos conocemos su trayectoria en la historia de España, donde se puede destacar desde la Santa Inquisición hasta su apoyo a la Cruzada contra las “hordas” republicanas durante la Guerra Civil y los posteriores años de depuración ideológica lleva a cabo por el Régimen..

viernes, 28 de septiembre de 2012

La gran diferencia entre Guillén y Gordillo

Les recomiendo que tomen un par de periódicos o, en su defecto, un buscador de internet. Localicen una foto (no muy reciente, pues ha cambiado de aires) de Monserrate Guillén y otra del alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo. El parecido dista mucho de ser absoluto, pero si uno presta atención puede ver algunas semejanzas. De figura recia y fuerte, corpulentos sin dejar por ello de poseer cierto atractivo; dos barbas blancas (Monserrate ya no) en rostros coronados por un pelo cuyas canas destilan a partes iguales experiencia y cultura. Las similitudes van más allá de lo físico, vean si no cómo ambos han crecido laboral y existencialmente en el campo de la enseñanza, cumpliendo con una inestimable labor con los más jóvenes. Los dos son, además, reconocidos ecologistas, preocupados por el devenir del entorno natural que les rodea e implicados en los problemas sociales de sus comunidades de vecinos. Es ingenuo entrar en consideraciones morales, pero me aventuraría a decir que ambos están realmente concienciados con contribuir a cambiar el mundo en el que viven, y que lo han demostrado con una honrada y larga trayectoria de participación política. Guillén ha llegado a ser alcalde de Orihuela, Gordillo lo es de Marinaleda y ,además, diputado en la Junta de Andalucía y es bueno recordar que ninguno de ellos se ha enriquecido merced a sus cargos. Y , sin embargo, a pesar de las coincidencias físicas, sociales y biográficas, cuando se rasca más a fondo, llega el terreno de las diferencias: Guillén es un alcalde en precario equilibrio en una ciudad de 90.000 habitantes, vilipendiado por unos, traicionado por otros, desconocido más allá de nuestro término municipal y sin más base social que un partido sin corpus ideológico, Monserrate Guillén pasará sin pena ni gloria por la historia de Orihuela como un político más de los muchos que tuvimos; Gordillo, por el contrario, es el alcalde de un pueblo de apenas unos miles de almas, diputado de una de las autonomías con más pobres de España, referente de la izquierda de todo el estado desde los años 80, seguido por los campesinos y obreros de su tierra, respetado por gran parte de la población, temido e injuriado por una minoría bien peligrosa y respaldado por la base social de uno de los sindicatos más combativos de España. Es entonces interesante preguntarse cómo dos personas con tantas semejanzas políticas y sociales desembocan en roles tan diferentes en el mundo en que viven.
 

lunes, 28 de mayo de 2012

“No nos dejéis, por favor”


     Las relaciones cambian: los amigos intiman o se distancian, las familias rompen o refuerzan sus lazos y las parejas acaban o se consolidan. El devenir de nuestras interacciones con los demás depende siempre de las circunstancias, como por ejemplo de dónde nos ubiquemos (quizás amemos a alguien pero nos veamos obligados a ganar el pan, como dijo un criminal hace poco, en Laponia1) . Sin embargo, una de las cosas que más influye en una relación es su propia naturaleza. 

    Tal vez quede alguien que adolezca de ceguera política o haya estado en retiro espiritual leyendo a Coelho y Bucay durante el último medio siglo y no sepa todavía que en el sistema demoliberal en que vivimos, la relación entre los partidos políticos defensores del sistema y sus votantes es de una naturaleza eminentemente jerárquica muy desequilibrada. Es decir, que una vez ejercido el derecho al voto y garantizada la libertad de acción de los electos (depósito de confianza lo llaman los más atrevidos) éstos en particular y el partido en general pueden hacer lo que estimen conveniente. Esto no es una opinión, sino un hecho. Rajoy no llevaba en su programa los recortes que supo tendría que hacer como no los llevaba Rodríguez Zapatero. Y así con todos y cada uno de los presidentes del estado. En este sentido, el votante se encuentra sometido a la veleidad e intereses del partido al que votó, pasando así a un segundo plano de la relación, de absoluto sometimiento, sin apenas poder de reacción. Lo único que puede hacer, por supuesto, es romper con el partido y dejar de votarlo pero para evitarlo ya se cuida este de aparentar curas de humildad y prometer el cielo a los descontentos (amén de otras muchas estrategias de todo tipo). 

lunes, 5 de marzo de 2012

La desmemoria del tripartito

Nos tienen acostumbrados en esto de los asuntos colectivos a no mirar atrás más que de cuando en cuando para realizar homenajes hueros y despolitizados. Lo vimos en Orihuela con Miguel Hernández, donde muchos parecen olvidar la dimensión social y revolucionaria de su obra. También en asuntos de estado, donde las ojeadas a la retaguardia histórica de la II República ,el Franquismo o la TRAnsICIÓN se hacen siempre descafeinadas y por pura estética, no por intención real de extraer lecciones útiles, y todo ello porque más de uno sabe que si desmenuzamos el pasado, la gente pedirá más de un cambio en el presente. Hubo incluso quien, de forma desvergonzada, llegó a afirmar que en tiempos de crisis no era momento de volver atrás a buscar culpables, sino soluciones. Claro, eso sólo lo dice quien se sabe culpable o, al menos, cómplice y sabiendo que un culpable que se libra, es un culpable que reincide. 



martes, 18 de octubre de 2011

LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS (SI SON INCOMPLETAS)


Estamos en plena precampaña. A unos les toca hacer pequeños mítines para enardecer a la militancia atenuando así el previsible descalabro que tendrán; otros se lamen el colmillo de cara a una presumible “victoria” que conseguirán porque así lo establece el guión del sistema, por haber estado en la barrera y no en el ruedo, pues de haber gobernado estos 8 años habrían hecho prácticamente lo mismo. Y mientras esta ridícula pelea entre gallos de la misma raza se está dando, a algunos sólo nos queda intentar desmontar alguna falacia que otra, rezando para que en estos próximos comicios pase algo que debió ocurrir hace mucho tiempo, a saber, el hundimiento de los dos grandes partidos, las dos cabezas del señor capital. Y si de paso, se le da un toque de atención a los dirigentes de IU y a su sempiterno vicio de tratar al PSOE con la deferencia y cariño que nunca mereció, mejor que mejor.

martes, 10 de mayo de 2011

¿ORIHUELA = BALTIMORE?

Hace unos meses finalicé la visión de una de las mejores series de T.V. de la historia de la pequeña pantalla. Dicha serie no es otra que la inconmensurable “The Wire (Bajo Escucha)”, cuya historia se basa en la ciudad de Baltimore, estado de Maryland (USA).

Los días y los meses han ido pasando y las similitudes que he ido apreciando entre Baltimore y Orihuela son numerosas. Por casualidades del calendario nos encontramos ahora sumidos en el proceso de campaña electoral de elección de alcalde y presidente de la comunidad, e irremediablemente el paralelismo entre Orihuela y Baltimore es total, parecen dos copias, de tal forma que no se distinguir Orihuela de Baltimore.

Ustedes se preguntarán porque me sucede esto, y eso es lo que pretendo explicarles a continuación:

Las tres últimas temporadas de la serie se centra en la lucha de sus políticos (Demócratas y Republicanos, lo que en España sería PP y PSOE), las luchas por el poder y el liderazgo social, a través de la corrupción y especulación inmobiliaria. Vemos como el sistema político está mas preocupado en sus luchas internas, en como desviar el dinero de fondos públicos y benéficos a sus bolsillos, dejando desatendida la educación básica, generando fracaso escolar, y por tanto violencia y delincuencia. Sus políticos locales y estatales otorgan más prioridad a la reurbanización de la ciudad para especular con el ladrillo, el dinero sucio y la construcción de obras faraónicas sin sentido para el “embellecimiento” de la ciudad, que realizar inversión en programas socioeducativos para atender la desigualdad de las clases sociales. Asimismo se observa como los altos ejecutivos de los medios de comunicación de la ciudad se dedican a investigar temas banales para enviar globos sonda a la sociedad y no investigar verdaderamente la corrupción que se respira en el fondo del Ayuntamiento, al igual que cada uno de los políticos hace una utilización partidista de los medios de comunicación más afines a sus figuras.

domingo, 8 de mayo de 2011

La rotonda rotaria



Digan lo que digan ciertos rojos desaprensivos, vivimos en un mundo donde no es tan complicado ser rico. Uno se detiene a observar el orden social en que navegamos y se da cuenta de que lo difícil es, en todo caso, hacerse rico, no serlo. Y es que estamos en una sociedad muy sabia que goza de la gran suerte de poder justificar la desigualdad. Poco importa que nuestros móviles y ordenadores estén hechos de coltán extraídos de minas esclavistas del Congo; que para dar uso a los fosfatos del Sáhara nuestro gobierno sea aliado de dictaduras como la de Marruecos; o que para seguir alimentando nuestros coches sea preciso enviar inocentes a morir y matar a otros inocentes en Libia, Irak o Afganistán porque ,como decimos, nuestro sistema ya se ha encargado de justificar cualquier opresión si gracias a ella nos acercamos más al pack de vida occidental por excelencia, ya saben: “hipotéquese junto a su pareja por una casita con jardín y llévese de premio el perro de raza, el monovolumen y el colegio concertado para los niños con TV ultrafulhachedé, ¿cómo? ¿que no es suficiente? Bien bien, también va incluido el nuevo móvil de pantalla táctil para poder ver sus propias fotos en él antes incluso de haberlas hecho y...¿no le vale? ¡Rediós!, Pues le garantizamos cortinas y microondas táctiles y, qué diablos, papel higiénico táctil, ¡la mecánica clásica es de pobres, a partir de ahora límpiese con verdadero tacto!” . Ya conocen de qué va la historia. Esta vida occidental , si bien se basa en un expolio a otros países, la sobrellevamos psicológicamente con muy diversas argucias: desde todo un sistema moral que santifica el trabajo y concibe el logro en términos estrictamente monetarios hasta pequeñas técnicas compensatorias como las oenegés, el reciclaje o el tan simbólico como inefectivo ahorro de energía a título particular. Fíjense, si hubiera un interés real en compensar nuestros excesos de consumo no reciclaríamos más sino que produciríamos menos , ni financiaríamos más oenegés, sino que venderíamos menos armas etc.

lunes, 18 de abril de 2011

Centro de Salud del Rabaloche, muchos años de mentiras.

Poco después del comienzo del mandato de José Manuel Medina como Alcalde de Orihuela comenzó a correrse la voz de que el Centro de Salud del Rabaloche estaba falso, cosa que no era cierta. Lo que pretendía este señor era abrir una carretera que cruzara por el antiguo Hospital de San Juan y por el Centro de Salud para dar acceso a Ociopía, siguiendo intereses económicos ajenos a los del pueblo de Orihuela.

Tanto es así que consiguió que lo derribaran desplazando a los vecinos del Rabaloche a una colchonería si querían ser atendidos por su médico de cabecera, enfermero... y no sólo eso sino que además se eliminó el servicio de Urgencias y el de Pediatría.

Ante esta injusticia los vecinos del Rabaloche se manifestaron todos los viernes semana tras semana durante cuatro años en la puerta de aquella colchonería reconvertida en amago de Centro de Salud. Con el tiempo se logró que hasta el equipo médico del Centro de Salud tomando conciencia de una situación que también sufrían, participaran en las manifestaciones. En pleno apogeo se consiguió una entrevista con el señor alcalde a la que asistieron una doctora del centro, una representante del personal de oficina y una representante del barrio del Rabaloche. En mitad de la reunión sonó el móvil del alcalde, se ausentó un momento para atender la llamada y nada mas entrar comunicó a los asistentes que era una llamada muy importante ya que le acababan de comunicar que en una semana comenzarían las obras del nuevo Centro de Salud y que éste tendría Urgencias, Pediatría y alguna especialidad. Han pasado muchas semanas y muchos años de aquella reunión y el Centro de Salud del Rabaloche sigue en el aire.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Niños, hormigas y dinosaurios.


Hay ocasiones en que los niños se van a jugar con los amigos y vuelven a casa llorando. Entonces la madre o el padre les preguntan qué ha pasado. Si los pequeños no son capaces de decírselo, los padres investigan por su cuenta hasta dar con la causa. Algunas veces son las compañías, otras resultan los propios juegos...

Históricamente los mejores entretenimientos infantiles persiguieron el hacer pasar un buen rato a los más pequeños, provocarles sonrisas, animarlos a compartir, aprender, etc.; pero los hay que también consiguen justo lo contrario.

Los malos juegos suelen finalizar con el llanto de un niño (o de varios). Acostumbran a ser crueles y los buenos padres intentarán, una vez descubiertos, que sus hijos no se acerquen más a ellos. Aquí no hay negociación posible, los juegos tienen sus normas y si hacen daño es mejor no volver a jugarlos. No hay diálogo ni reforma posible cuando la regla es golpear al más débil o arrancarles las antenas a los animalitos, jamás se debe volver si no se tolera que la diversión principal sea mofarse del resto de los compañeros.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Microhistoria, “UN PUEBLO DE IZQUIERDA”

No era el mejor domingo para la señora Y., llovía y el viento soplaba fuerte, pero había que salir a la calle. El día anterior había mantenido una acalorada discusión con dos de sus vecinos acerca de ese monumento religioso que, siendo ella activista por el laicismo, no podía por menos que molestarle por cómo simbolizaba la unión de Iglesia y Estado, así que optaba por que se derribara e hiciera otro diferente. Uno de sus vecinos, profundamente católico y peligrosamente temeroso de dios (hasta el punto de sonrojarse y hablar nerviosamente de fútbol cuando adquiría profilácticos en farmacias de guardia de otros pueblos a horas intempestivas) argumentaba que el monumento debía quedarse donde estaba, incluso agrandarlo si era preciso y que la santa madre Iglesia debería recuperar su influencia porque el mundo avanzaba en una dirección que.... Sus divagaciones acababan perdiéndose como un eco y la mayoría de vecinos lo ignoraba . No obstante el otro de sus vecinos, el señor X., sí ofrecía una postura contraria e interesante, decía que aquel monumento estaba lejos de ser un símbolo religioso, que quizás lo fuera en su momento pero no ahora.

lunes, 21 de marzo de 2011

Formas de oponerse


Es curioso cómo a veces la realidad se define mucho más por oposición que por afirmación: lo dulce puede caracterizarse por no ser salado; el alto por no ser bajo; la saciedad por la ausencia de hambre; el niño por no ser adulto.... Es una forma de categorizar nuestro mundo que, en ciertas ocasiones, nos confiere agilidad y economiza el pensamiento, no buscando características que definan algo, sino cualidades que ese algo no tiene. 

Es posible que esto ocurra también en procesos políticos. Así, durante la España de la dictadura posbélica fue el franquismo el que encarnó todas las características y signos de lo que era “malo”, por así llamarlo burdamente. Esto confería ciertas ventajas a la hora de simplificar la siempre compleja realidad política y de posicionarse en aquel momento de la historia. Así, tras la asociación que se hizo en los círculos de oposición entre el franquismo y las maldades y miserias de aquella España con sangre regada, los activistas que luchaban en pro de la justicia social tenían claro que no podían adherirse ni respetar el sistema franquista. Bien, vemos pues que este proceso de definirse por oposición pudiera funcionar. No obstante tiene desventajas peligrosísimas, y es que no todo lo que no es malo puede considerarse bueno, de la misma forma que todo lo que no es blanco no es necesariamente negro.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Revoluciones pacíficas

Durante estos agitados días no dejamos de oír en prensa, televisión e internet sobre las revoluciones en el Norte de África y Oriente Próximo. Y una de las características que la mayoría de los medios destacan sobre éstas es el componente pacífico de las mismas.

Además del pacifismo de las revueltas, una y otra vez, los medios de comunicación masivos nos transmiten otros aspectos de esa matriz de opinión en la que las revoluciones del siglo XXI aparecen impulsadas por medios como Facebook, Twitter u otras redes sociales mediante el valeroso empeño de líderes periféricos de clase media occidentalizados (léase modernos/buenos). Hombres y mujeres que luchan por lo que tenemos aquí (“democracias” por si no caía en la cuenta) contra malvados y “tercermundistas” déspotas. Además, en este relato posmodernista los obreros (léase sucios/molestos/feos) aparecen poco menos que como monos de comparsa, miembros de un conjunto protoarcaico, periférico, anecdótico, casi imposible y en todo caso obsoleto, llamado “clase trabajadora”.

Carta abierta con motivo del 23-F


El 23 de febrero de 1981 el Congreso de los Diputados celebraba sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo en segunda votación. Tejero irrumpió en el Congreso al frente de 200 guardias civiles que habían llegado en autobuses a la Carrera de San Jerónimo.

España en aquellos días vivía una intensa campaña terrorista de secuestros y asesinatos a manos de ETA.

Andalucía estaba rompiendo el modelo de Estado diseñado por la UCD que garantizaba las autonomías políticas solo para la llamadas comunidades históricas.

La dimisión de Adolfo Suarez provocada por los sectores más reaccionarios de la derecha española y de la administración norteamericana que querían a toda costa el ingreso de España en la OTAN, a lo que Suarez se venía negando.

sábado, 5 de febrero de 2011

Que viene la derecha

Las encuestas, una tras otra, vienen reiterando la anunciada derrota del PSOE a manos del PP. Los resultados de las elecciones catalanas corroboran la tendencia hacia ese posible escenario político. Y desde luego el panorama que se avizora en comunidades autónomas y ayuntamientos es también una confirmación de esa previsión.

Para quienes militamos en la izquierda y con bastantes trienios a nuestras espaldas, no debe constituir sorpresa ese anunciado vuelco de una parte importante de la opinión pública. El PP avanza en la medida que los desmoralizados militantes y votantes del PSOE se aprestan a instalarse, física y mentalmente, fuera de los muchos sillones institucionales en los que llevan décadas. Hace años Felipe González manifestó dirigiéndose a nuestras filas que fuera del PSOE hace frío. En una parte importante de la afiliación y aparatos administrativos del actual partido gobernante comienzan a presentirse los rigores del invierno de los cesantes. Y aunque queda aún mucho tiempo para las elecciones generales, la inmediatez de los próximos comicios autonómicos y locales no da mucho margen maniobra.