Izquierda Unida basa dicha afirmación en tres puntos:
Su pésima gestión en el tema de la contrata de las escuelas municipales. Ha sido incapaz de desterrar las prácticas clientelares que imperan en dicha concejalía heredadas de los anteriores gobiernos del Partido Popular, y se ha visto obligado a renovar la contrata de deportes a la mercantil Clequali en lugar de plantear una alternativa seria de autogestión.
Ha sido incapaz de garantizar la supervivencia de históricos clubes oriolanos como el Club Balonmano Orihuela que durante su mandato ha desaparecido tanto en categoría masculina como en femenina. Además de ser el principal responsable de los grandes retrasos en el pago de las subvenciones que han puesto al borde del abismo a numerosos clubes amateurs del municipio.


